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Acero EN 100Cr6: propiedades, aplicaciones y consideraciones de mecanizado

El acero EN 100Cr6 es un acero para rodamientos de alto contenido en carbono y cromo, ampliamente especificado para elementos rodantes y pistas debido a su capacidad para desarrollar alta dureza, resistencia al desgaste y vida útil frente a la fatiga tras un tratamiento térmico controlado. Los ingenieros y profesionales de la fabricación que evalúan el acero EN 100Cr6 deben equilibrar la composición química, la estrategia de tratamiento térmico y las prácticas de mecanizado para cumplir con los objetivos específicos de rendimiento y costos de producción de cada aplicación.

¿Cuáles son las propiedades químicas y mecánicas del acero EN 100Cr6?

Las propiedades químicas y mecánicas determinan si el acero EN 100Cr6 es adecuado para una aplicación específica en rodamientos. Una evaluación cuidadosa de la composición, las características de tracción, el rango de dureza y la tenacidad orienta la selección del material y las decisiones posteriores sobre su procesamiento.

¿Cómo influye la composición química del acero EN 100Cr6 en su desempeño en aplicaciones de rodamientos?

El EN 100Cr6 se caracteriza por un alto contenido de carbono (~0,95–1,05%) y cromo (~1,3–1,65%), junto con pequeñas cantidades residuales de silicio, manganeso, fósforo y azufre. El carbono proporciona la matriz necesaria para la transformación martensítica y una elevada dureza después del temple; el cromo aumenta la templabilidad y contribuye a la formación de carburos, mejorando la resistencia al desgaste; mientras tanto, el manganeso y el silicio actúan como desoxidantes y afectan la templabilidad y la resistencia. Un control estricto del fósforo y el azufre limita la fragilización y mejora la vida útil frente a la fatiga. Para rodamientos críticos, es recomendable especificar el rango químico del EN 100Cr6 y exigir certificación para garantizar un rendimiento constante.

¿Cuáles son las propiedades mecánicas del acero EN 100Cr6?

Las propiedades mecánicas típicas del EN 100Cr6 varían según el tratamiento térmico y el estado (recocido, endurecido, templado o totalmente endurecido). En estado recocido, la resistencia a la tracción y el límite elástico son moderados, mientras que en los estados endurecido y templado se obtienen altas resistencias a la tracción y durezas adecuadas para el contacto rodante. Al especificar, es importante alinear la dureza objetivo, la resistencia a la tracción y la tenacidad mínima al impacto con las condiciones operativas de carga, velocidad y lubricación.

Propiedades mecánicas del acero EN 100Cr6
Propiedad Valor Unidad
Resistencia a la tracción (templado y revenido) 700–1200 MPa
Límite elástico (templado y revenido) ~350–900 MPa
Dureza (después de temple y revenido) 56–64 HRC
Tenacidad al impacto (con muesca, revenido) 5–30 J

Nota: los valores anteriores corresponden a rangos típicos del acero EN 100Cr6 tras un tratamiento térmico adecuado. Las cifras reales dependen del tamaño de la sección, el programa de tratamiento térmico y la temperatura final de revenido.

Para obtener más datos comparativos sobre materiales y alternativas, consulte una base de datos industrial de materiales o nuestro Materiales de acero en Alemania recurso al evaluar el acero EN 100Cr6 frente a otros aceros para rodamientos.

¿Cómo afecta el proceso de tratamiento térmico a las propiedades del acero EN 100Cr6?

El tratamiento térmico constituye la principal herramienta para convertir el acero EN 100Cr6 en un material apto para rodamientos. Un temple y un revenido adecuados ajustan la dureza, la microestructura y los estados de tensiones residuales, satisfaciendo los requisitos de fatiga por contacto rodante y resistencia al desgaste, al tiempo que minimizan los riesgos de deformación y agrietamiento.

¿Cuáles son los procesos comunes de tratamiento térmico para el acero EN 100Cr6?

Los procesos más frecuentes incluyen el recocido (para mejorar la maquinabilidad y aliviar tensiones), el normalizado (para refinar el tamaño del grano en piezas forjadas), el temple (normalmente en aceite para aceros al carbono‑cromo utilizados en rodamientos, con el fin de formar martensita), seguido de un revenido para ajustar la dureza y la tenacidad. En ocasiones se emplea un tratamiento a temperaturas bajo cero para reducir la austenita residual antes del revenido. Los parámetros del proceso —como la temperatura de austenización, el medio y la agitación durante el temple, así como la temperatura y el tiempo de revenido— deben seleccionarse en función del tamaño de la sección y de la dureza final deseada.

¿Cómo influye el tratamiento térmico en la dureza y la microestructura del acero EN 100Cr6?

El temple transforma la austenita en martensita, lo que produce una alta dureza y una microestructura en forma de aguja. El revenido reduce ligeramente la dureza mientras mejora la tenacidad, al permitir la precipitación controlada de carburos y aliviar tensiones internas. A temperaturas de revenido más elevadas, la dureza disminuye pero la tenacidad aumenta; por ello, es necesario especificar los objetivos de revenido para lograr el equilibrio adecuado requerido para la vida útil del rodamiento. Un tratamiento térmico inadecuado puede dejar una cantidad excesiva de austenita residual o generar carburos gruesos que reduzcan la resistencia a la fatiga.

Procesos de tratamiento térmico y sus efectos sobre el acero EN 100Cr6
Proceso de tratamiento térmico Efecto sobre la dureza Efecto sobre la microestructura
Temple (en aceite, austenitización a ~780–830 °C) Aumenta hasta 60–64 HRC (dependiendo del tamaño) Forma martensita; puede retener algo de austenita
Revenido (típicamente entre 150–300 °C) Reduce la dureza hasta alcanzar el rango objetivo (56–62 HRC) Precipita carburos finos; mejora la tenacidad
normalización Produce una dureza moderada; mejora la homogeneidad Refina el tamaño del grano; obtiene una matriz perlítica/martensítica uniforme

Precaución: la severidad del temple y el espesor de la sección afectan significativamente los gradientes de dureza y las tensiones residuales. Implementar protocolos controlados de calentamiento y temple, y considerar tratamientos a temperaturas bajo cero cuando la austenita residual pueda comprometer la estabilidad dimensional.

¿Cuáles son las consideraciones clave para mecanizar componentes de acero EN 100Cr6?

El mecanizado del acero EN 100Cr6 requiere planificar teniendo en cuenta la dureza del material (antes o después del tratamiento térmico), la selección de herramientas y los parámetros de proceso, con el fin de limitar el desgaste de las herramientas, prevenir el endurecimiento por trabajo y lograr el acabado superficial y las tolerancias requeridos. Entre las decisiones se incluye si mecanizar en estado blando tras el recocido, mecanizar después del tratamiento térmico final o rectificar a mano las superficies críticas.

¿Cuáles son las herramientas de corte recomendadas para mecanizar acero EN 100Cr6?

Para el EN 100Cr6 recocido, pueden utilizarse acero rápido (HSS) e insertos de carburo sin recubrimiento para el desbaste. En condiciones endurecidas (>50 HRC), emplee insertos de carburo recubiertos mediante PVD o CVD, nitruro de boro cúbico (CBN) para el torneado duro, o herramientas cerámicas para cortes específicos a altas velocidades. La geometría de la herramienta debe favorecer un ángulo de ataque positivo para el acabado y una preparación robusta del filo para el desbaste. Monitoree el desgaste de las herramientas y reemplace los insertos de forma proactiva para evitar daños en la superficie o retrabajos de la pieza.

¿Cómo afectan las velocidades de corte y las avances al mecanizado del acero EN 100Cr6?

La velocidad de corte, el avance y la profundidad de corte influyen en la vida útil de la herramienta, la integridad superficial y la carga térmica. En materiales recocidos, velocidades moderadas combinadas con avances más elevados pueden resultar productivas; en materiales endurecidos, reduzca las velocidades de corte y utilice profundidades de corte poco profundas con sujeciones estables. Aplique refrigerantes adecuados para la refrigeración y lubricación cuando se trabaje en condiciones más blandas; para el mecanizado de materiales duros (CBN), considere el mecanizado en seco o con mínima lubricación según las indicaciones del fabricante de la herramienta, a fin de evitar choques térmicos.

Parámetros de mecanizado para el acero EN 100Cr6
Operación de mecanizado Material de la herramienta de corte Velocidad de corte Velocidad de avance
Torneado (recocido) Carburo o HSS 80–200 m/min 0,1–0,4 mm/rev
Fresado (recocido) Carburo recubierto 100–250 m/min 0,05–0,25 mm/diente
Perforación (templado) Broca de carburo con refrigerante 20–60 m/min 0,05–0,2 mm/rev

Precaución: puede producirse endurecimiento por trabajo en las superficies mecanizadas si la operación de mecanizado se interrumpe o si los parámetros de corte son incorrectos. Utilice herramientas afiladas y dispositivos de sujeción estables para reducir la deformación superficial y la acumulación térmica. Para capacidades avanzadas de mecanizado y soporte en producción, considere Tuofa CNC Germany; para externalización avanzada de procesos y series de precisión, considere nuestro Servicios de mecanizado CNC en Alemania y para procesos especializados de fresado, véase Servicios de fresado CNC en Alemania.

Tuofa CNC Germany ofrece revisiones DFM, mecanizado multieje, confirmación del material, inspección del primer artículo y coordinación del acabado para componentes de acero EN 100Cr6, apoyando tanto prototipos como producciones repetitivas para cumplir con estrictas tolerancias de rodamientos y requisitos de acabado superficial.

¿Cuáles son las aplicaciones comunes del acero EN 100Cr6 en la fabricación de rodamientos?

El EN 100Cr6 se utiliza ampliamente para elementos rodantes y pistas donde se requieren altos niveles de esfuerzo de contacto, resistencia al desgaste y larga vida a la fatiga. La selección del EN 100Cr6 para un rodamiento depende de la carga, la velocidad, la lubricación y las condiciones ambientales.

¿Qué tipos de rodamientos se fabrican comúnmente con acero EN 100Cr6?

Los componentes típicos incluyen rodamientos de bolas de ranura profunda, rodamientos de rodillos cilíndricos, rodamientos de rodillos cónicos y rodamientos axiales. Los anillos y las bolas de los rodamientos de bolas suelen emplear EN 100Cr6 endurecido por todo el espesor para aplicaciones industriales generales. Para aplicaciones de servicio pesado o a altas temperaturas, los diseñadores pueden considerar aleaciones alternativas o tratamientos superficiales, pero el EN 100Cr6 sigue siendo la opción estándar para muchos componentes de contacto rodante dentro de los rangos operativos habituales.

¿Cuáles son las ventajas de rendimiento del acero EN 100Cr6 en aplicaciones de rodamientos?

Las ventajas incluyen una dureza elevada alcanzable para la resistencia al desgaste, una buena vida útil frente a la fatiga por contacto de rodadura cuando se somete a un tratamiento térmico adecuado y respuestas microestructurales predecibles que permiten una fabricación consistente. La combinación de carbono y cromo posibilita la precipitación de carburos finos, lo que confiere resistencia al desgaste abrasivo y mejora la resistencia a la picadura en condiciones lubricadas. Aproveche estas ventajas en el diseño asegurando una lubricación adecuada, un control preciso del tratamiento térmico y un acabado superficial apropiado.

¿Cómo influye la dureza del acero EN 100Cr6 en su maquinabilidad?

La dureza es un factor determinante en la estrategia de mecanizado. El acero EN 100Cr6 recocido, más blando, se mecaniza fácilmente con herramientas convencionales, mientras que el material endurecido requiere herramientas y técnicas especializadas. Comprender la dureza final requerida orienta si se debe mecanizar antes o después del tratamiento térmico.

Relación entre la dureza y la maquinabilidad

A medida que aumenta la dureza, el desgaste de las herramientas se acelera y las fuerzas de corte incrementan. Para piezas templadas por encima de aproximadamente 55 HRC, suele emplearse el torneado duro con herramientas de CBN o cerámicas, con el fin de lograr las dimensiones finales y la integridad superficial. El rectificado se utiliza comúnmente en superficies de rodamientos que exigen tolerancias estrechas de redondez y especificaciones precisas de acabado tras el endurecimiento. Diseñe el flujo de fabricación de modo que, siempre que sea posible, se evite el mecanizado duro de alto costo, realizando operaciones de conformado cercano a la forma final en estado recocido.

Implicaciones prácticas para las herramientas y el acabado superficial

Una mayor dureza exige materiales de vanguardia y un control más estricto del estado de las herramientas. Para el acabado superficial final, combine el torneado duro con pasadas de acabado de baja amplitud o bien el rectificado y el superacabado, a fin de cumplir con los objetivos de microgeometría y rugosidad indispensables para la vida útil del rodamiento. Incluya márgenes adicionales para las operaciones de acabado en las anotaciones del plano.

¿Cuáles son las mejores prácticas para el tratamiento térmico del acero EN 100Cr6 con el fin de obtener las propiedades mecánicas deseadas?

Las mejores prácticas comienzan por especificar la dureza y tenacidad finales deseadas, definir ajustes relacionados con el tamaño de la sección y establecer ciclos de tratamiento térmico documentados junto con criterios de aceptación. Un control riguroso del proceso y una inspección posterior al tratamiento térmico reducen el riesgo de re-trabajos costosos.

Parámetros y secuencia recomendados para el tratamiento térmico

Práctica típica: normalizar las piezas forjadas si es necesario; austenizar entre 780 y 830 °C según el tamaño de la sección; enfriar en aceite agitado para minimizar los gradientes térmicos; opcionalmente realizar un tratamiento subzero para mejorar la estabilidad dimensional; temple a una temperatura seleccionada para alcanzar la dureza HRC objetivo (por ejemplo, temple a 150–250 °C para mayor dureza, temperaturas más altas para incrementar la tenacidad). Validar los ciclos mediante piezas de prueba y mapeo de dureza en todas las secciones.

Mitigación de la deformación y las fisuras

Utilice velocidades de calentamiento y enfriamiento controladas, medios de enfriamiento adecuados y un diseño de accesorios que minimicen la deformación. Las tolerancias previas al mecanizado y las operaciones de alivio de tensiones pueden resultar útiles. Para componentes de alta precisión, considere realizar el rectificado final después del tratamiento térmico e implemente granallado o acabados superficiales para modificar los perfiles de tensiones residuales y mejorar la vida útil a la fatiga. Cuando el riesgo de deformación sea elevado, indique claramente las dimensiones críticas y las tolerancias en los planos, para que los responsables del tratamiento térmico puedan diseñar los dispositivos de sujeción y apoyo correspondientes.

¿Cuáles son los defectos más comunes que se presentan al mecanizar acero EN 100Cr6 y cómo pueden mitigarse?

Los defectos frecuentes incluyen desgaste excesivo de la herramienta, capas superficiales endurecidas por trabajo, rebabas, daños térmicos, marcas de vibración y fisuración debido a un tratamiento térmico inadecuado o a tensiones generadas durante el mecanizado. Las medidas proactivas permiten reducir los desperdicios y el retrabajo.

Defectos típicos del mecanizado y sus causas fundamentales

El desgaste de la herramienta se ve acelerado por la alta dureza y los carburos abrasivos. El endurecimiento por trabajo ocurre cuando los parámetros de corte no son adecuados o cuando pasadas repetidas sobre la misma zona provocan deformaciones locales. Las rebabas y el desgarro superficial resultan de herramientas romas o de una fijación inestable. La vibración surge de una rigidez insuficiente en la máquina, en el equipo de corte o en la configuración del proceso.

Estrategias de mitigación y controles de proceso

Para mitigar estos defectos, es recomendable seleccionar herramientas adecuadas (CBN, carburo recubierto), mantener filos afilados, optimizar avances y velocidades, y utilizar dispositivos de sujeción rígidos. Implementar inspecciones en proceso, monitoreo de la vida útil de las herramientas y estrategias de eliminación de virutas. Para rebabas y bordes, diseñar piezas con acceso facilitado para el desbarbado o especificar operaciones secundarias de desbarbado. Además, emplear operaciones de acabado o superacabado para eliminar las superficies endurecidas por trabajo y restaurar geometrías críticas para la fatiga.

¿Cómo contribuye la composición química del acero EN 100Cr6 a su rendimiento en aplicaciones de rodamientos?

El equilibrio específico entre carbono y cromo determina la capacidad del acero para formar una microestructura resistente al desgaste y a la fatiga tras un tratamiento térmico adecuado. Comprender la contribución de cada elemento permite realizar selecciones materiales específicas y adoptar estrategias de control orientadas a la fabricación.

Funciones de los elementos: carbono, cromo y otros elementos de aleación menores

El carbono establece la dureza martensítica potencial y favorece la formación de carburos. El cromo mejora la templabilidad y contribuye a la formación de finos carburos de cromo que resisten el desgaste abrasivo. El manganeso incrementa moderadamente la templabilidad y la resistencia; el silicio ayuda a la desoxidación y refuerza la matriz ferrítica. Un bajo contenido de fósforo y azufre es crucial para preservar la tenacidad y evitar la fragilización o la iniciación de fatiga relacionada con inclusiones.

Recomendaciones para adaptar la composición a las exigencias de la aplicación

Para rodamientos sometidos a cargas pesadas, se debe insistir en los límites superiores del rango de carbono y cromo, combinados con un estricto control de inclusiones y certificación. Para aplicaciones de alta fatiga o sujetas a impactos, conviene establecer controles más rigurosos sobre las impurezas y solicitar certificados de análisis del material. Es importante comunicar las condiciones ambientales de uso (temperatura, exposición a la corrosión, lubricación) para orientar la selección y los tratamientos superficiales necesarios.

Fabricación, diseño, calidad, orientación sobre DFM y RFQ para componentes de acero EN 100Cr6

Proporcionar especificaciones claras a proveedores y fabricantes bajo contrato para evitar ambigüedades que incrementen los costos y los plazos de entrega. Incluir en los RFQ y en los planos las condiciones del material, los requisitos de tratamiento térmico y las expectativas de inspección.

Contenido sobre materiales, trazabilidad y solicitud de cotización

Especifique EN 100Cr6 mediante su designación estándar, enumere el rango requerido de composición química e indique el estado de tratamiento térmico exigido (por ejemplo, endurecido y templado hasta 60 HRC con austenita retenida <5%). Solicite certificados de fábrica, registros del tratamiento térmico y cualquier certificación de ensayos no destructivos según sea necesario. Incluya cantidades, plazo de entrega, embalaje y criterios de aceptación en la solicitud de cotización para mejorar la precisión de las ofertas.

Orientación sobre DFM, tolerancias y factores de costo evitables

Características de diseño para mejorar la maquinabilidad: evitar paredes extremadamente delgadas, proporcionar esquinas internas redondeadas cuando sea posible y especificar tolerancias adecuadas al proceso (evitar tolerancias excesivamente estrechas en estado recocido cuando no sean necesarias). Reducir los plazos de entrega minimizando exigencias demasiado estrictas de acabado superficial que requieran ciclos adicionales de rectificado. Consolidar operaciones cuando sea factible y equilibrar los requisitos de profundidad y dureza del tratamiento térmico frente al aumento de los costos de mecanizado en piezas endurecidas.

Métodos de inspección, ensayos y control de producción para el acero EN 100Cr6

Protocolos robustos de inspección y ensayo garantizan que el material entregado y las piezas terminadas cumplen con los requisitos funcionales y las expectativas de durabilidad. Utilizar tanto métodos destructivos como no destructivos, según la criticidad del componente.

Ensayos no destructivos e inspección dimensional

Utilizar inspección por partículas magnéticas (MPI) o ensayos ultrasónicos para detectar defectos subsuperficiales cuando sea necesario. Realizar mapeo de dureza en secciones transversales para verificar la uniformidad del tratamiento térmico. La inspección dimensional debe emplear CMM calibrados para geometrías críticas y equipos de medición de redondez y desviación radial para elementos de rodamientos.

Control del proceso y consistencia por lotes

Implementar inspecciones de materia prima entrante, ensayar muestras para validar el tratamiento térmico y realizar muestreos de producción para asegurar la consistencia por lotes. Mantener la trazabilidad desde el lote hasta la pieza terminada. Registrar el tiempo de vida útil de las herramientas, el mantenimiento de las máquinas y los índices de capacidad del proceso (Cp/Cpk) para características clave, con el fin de reducir la variabilidad y mejorar el rendimiento en el primer paso.

Conclusión

Seleccionar acero EN 100Cr6 para aplicaciones de rodamientos requiere alinear la composición química, la estrategia de tratamiento térmico y el plan de mecanizado con las condiciones de carga, velocidad y entorno del componente. Los ingenieros deben especificar la composición química del material y los objetivos de dureza, exigir documentación del tratamiento térmico y diseñar piezas teniendo en cuenta su manufacturabilidad para reducir costos y mejorar la calidad. Al emitir solicitudes de cotización, incluya dibujos detallados, condición del material, cantidad, dimensiones críticas, acabado superficial y condiciones de aplicación para permitir cotizaciones precisas y una producción consistente. Involucre desde el principio a socios fabricantes—como Tuofa CNC Germany—para revisiones DFM, tratamiento térmico controlado, mecanizado de precisión y coordinación de inspecciones, con el fin de lograr un rendimiento confiable de los rodamientos.

Preguntas Frecuentes

  • ¿Cuál es la composición química del acero EN 100Cr6?
  • ¿Cómo afecta el tratamiento térmico a la dureza del acero EN 100Cr6?
  • ¿Cuáles son las aplicaciones comunes del acero EN 100Cr6 en la fabricación de rodamientos?
  • ¿Cuáles son las mejores prácticas para el mecanizado de componentes de acero EN 100Cr6?

Respuesta a la pregunta frecuente 1: ¿Cuál es la composición química del acero EN 100Cr6?

El acero EN 100Cr6 suele contener aproximadamente entre 0,95 y 1,05% de carbono y entre 1,3 y 1,65% de cromo, junto con cantidades controladas de manganeso, silicio y trazas de impurezas como fósforo y azufre. Esta composición proporciona la templabilidad y la capacidad de formar carburos necesarias para aplicaciones en rodamientos. Para la adquisición y el diseño, especifique el rango químico aceptado y solicite certificados de laminación o análisis para garantizar que el material entregado cumpla con la composición requerida para el tratamiento térmico previsto y las condiciones de servicio.

Respuesta a la pregunta frecuente 2: ¿Cómo afecta el tratamiento térmico a la dureza del acero EN 100Cr6?

El tratamiento térmico, especialmente el temple y el revenido, controla directamente la dureza del acero EN 100Cr6. La austenitización seguida de un enfriamiento rápido forma martensita y produce una dureza elevada; el posterior revenido reduce ligeramente la dureza mientras mejora la tenacidad. La dureza objetivo (normalmente entre 56 y 64 HRC) se selecciona según la carga del rodamiento y las exigencias de fatiga. El tamaño de la sección y la severidad del temple influyen en la dureza alcanzable y en las tensiones residuales; por ello, es importante especificar los parámetros de revenido y realizar pruebas de dureza para validar el proceso.

Respuesta a la pregunta frecuente 3: ¿Cuáles son las aplicaciones comunes del acero EN 100Cr6 en la fabricación de rodamientos?

El acero EN 100Cr6 se utiliza comúnmente para elementos rodantes y pistas en rodamientos de bolas y de rodillos destinados a aplicaciones industriales, automotrices y de equipos que requieren materiales resistentes al desgaste y capaces de soportar ciclos de fatiga. Es adecuado para rodamientos de bolas de ranura profunda, rodamientos de rodillos cilíndricos y cónicos, así como para otros componentes donde altas tensiones de contacto y una dureza controlada aseguran un servicio confiable bajo condiciones lubricadas. Las decisiones de diseño y de lubricación deben ajustarse a las características del material para lograr una vida útil óptima.

Respuesta a la pregunta frecuente 4: ¿Cuáles son las mejores prácticas para mecanizar componentes de acero EN 100Cr6?

Las mejores prácticas incluyen mecanizar preferentemente en estado recocido cuando sea posible, para prolongar la vida útil de las herramientas y reducir costos; planificar las operaciones de acabado (rectificado o torneado duro) después del tratamiento térmico para geometrías críticas; seleccionar herramientas adecuadas (carburo recubierto o CBN para piezas endurecidas); optimizar avances y velocidades para evitar el endurecimiento por trabajo; y emplear dispositivos de sujeción rígidos junto con estrategias apropiadas de refrigeración. Proporcione planos claros con tolerancias y requisitos de acabado superficial, y utilice revisiones de diseño de manufactura (DFM) realizadas por el proveedor para anticipar posibles riesgos durante el mecanizado.

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